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Elecciones 2009
| Elecciones 2009 |
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| Escrito por Emilio Hidalgo | |
| domingo, 06 de diciembre de 2009 | |
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LAS CAMPAÑAS ELECTORALES Y LA LUCHA DE CLASES Llegando a fines de año, con las campañas presidenciales y parlamentarias en auge, es posible hacer un análisis complementario al ya hecho en nuestro reciente periódico, Vanguardia N° 17, pues no abordamos un interesante tema dentro de la situación política nacional: las luchas de los distintos sectores de la clase dentro de este mes de propaganda electoral legal. Además detallaremos las principales propuestas de los candidatos presidenciales según los últimos foros y la franja electoral por TV. Desde principios de año fuimos bombardeados por las “campañas electorales” adelantadas, todo esto en marco de la crisis económica nacional e internacional –que nos ha afectado con un millón de despidos—, lo que tuvo como objetivo desviar todas las luchas hacia la reacción democrática, sin cuestionar el conjunto del sistema capitalista, ni el gobierno ni la patronal. La burocracia de la CUT se jugó por no movilizar al conjunto de la clase trabajadora, estableciendo un pacto de alianza con el gobierno y los empresarios para –según ellos—enfrentar la crisis económica, y cuando movilizó, dividió todas las luchas por sectores y las unificó ni centralizó para imponer las reivindicaciones. A tres meses de las elecciones se han dado varias movilizaciones de distintos sectores del movimiento de masas. Por un lado el pueblo-nación mapuche dio por cerrado el diálogo con el gobierno, ante la negativa de éste a entablar una mesa de negociación, y emprendió el proceso de recuperación de tierras contra las transnacionales forestales y latifundistas criollos, lo que costó la muerte de un comunero asesinado por FFEE de Carabineros y la constante militarización, allanamientos, montajes y violaciones a los Derechos Humanos contra las comunidades indígenas en conflicto; aún así el proceso se mantiene, con altos y bajos, pues su lucha está aislada del resto de la clase trabajadora. Por otro lado, el sector de empleados públicos, la ANEF, negoció el reajuste anual del 8% con una movilización sumamente masiva, más de 40 mil trabajadores en Valparaíso, pero su burocracia se fue acomodando al gobierno y terminaron un con triunfo parcial del 4,5% de reajuste salarial. Sin embargo, la mayor lucha fue la que dieron los profesores municipales con 21 días en huelga, partiendo con movilizaciones multitudinarias, tomas de Ministerios, huelgas de hambre, cortes de ruta, funas, etc., pero que con el transcurso de las semanas el movimiento se fue desgastando producto de la división que imprimió las burocracias sindicales, que no unificaron la lucha junto con la ANEF. Sólo al final, cuando los profesores venían en un reflujo, con un 30% de adhesión, se jugaron por demostrar fuerza en aquella memorable marcha de Valparaíso. Pero en general, la dirección del Colegio de Profesores llevó al magisterio a la derrota, pues no se consiguió ninguna reivindicación del petitorio planteado, ni menos el reconocimiento de la deuda histórica, a la cuál se le dio un perdonazo a la Concertación, rebajándose a una “reparación moral” de la deuda total, de 9 mil millones de pesos la dirección del Magisterio pidió un 10%. Aún está en suspenso si se va a pagar la segunda cuota del bono SAE en su totalidad y no es descartable la represión de los Alcaldes, donde ya se han descontado los días no trabajados y el posible despido de los profesores que estuvieron en conflicto, sobre todo de la nueva vanguardia de dirigentes medios, delegados y activistas que mantuvieron el movimiento hasta el final. La burocracia de la CUT nunca llamó a solidarizar con un Paro Nacional, lo que acrecienta aún más su rol de sostén de los gobiernos neoliberales de la Concertación. Por último, una nueva huelga de los trabajadores forestales de Bosques Arauco marcó un peak de una semana de lucha con 14 mil obreros movilizados por aumento salarial, con cortes de ruta, piquetes de autodefensa y enfrentamiento con FFEE, y si a eso le sumamos la huelga de 42 días de la mina Spencer, de propiedad de la transnacional BHP Billiton, con la toma de ésta, más el mes de toma de la Universidad del Bío-Bío por el alza desmedida de los aranceles, se configuró un clima de ascenso de la lucha de clases en pocos meses antes de las elecciones. Sin embargo, no es mecánico que a un aumento de la lucha de clases, la situación política pueda cambiar, es decir, si bien es destacable el aumento en la disposición a la lucha, eso no significa que las y los trabajadores puedan imponer sus reivindicaciones y salir victoriosos al doblarle la mano a la patronal y el gobierno, ni tampoco, por ejemplo, de cuestionar las elecciones ni la estabilidad del régimen. El gobierno si se ha mantenido estable y con Bachelet con un 80% de apoyo popular, luego de la revolución pingüina, se debe a la política de la zanahoria y el garrote, es decir, se puede conceder tácticamente al movimiento de masas, pero luego se les golpea y quita todas sus pequeñas conquistas, lo que indica una transitoriedad en la situación nacional; avances y reflujos. Como ya hemos dicho, todas las movilizaciones fueron desviadas a la reacción democrática, vale decir, depositar la confianza en las urnas el 13 de diciembre. Todo esto gracias a las burocracias sindicales que dirigen los principales sindicatos de los trabajadores, que hablan en nombre de la unidad, pero su unidad es para negociar y dividir las luchas, no unificándolas para golpear todos juntos a la patronal. Teniendo este marco de la lucha de clases, cómo enfrentamos las elecciones con todos los candidatos al parlamento y la presidencia de Chile. Piñera y la Coalición por el Cambio Con los debates, la franja electoral y las encuestas, la derecha conservadora se siente ganadora, esperan después de 46 años volver a ser gobierno por la “vía democrática”. Piñera ha sabido capitalizar el descontento, el desgaste de la Concertación y la crisis súper-estructural de ésta, sin embargo en su afán de capitalizar más votos, su populismo lo lleva a esconder su verdadera cara de derechista ultra-conservador. Nos habla de la integración de minorías sexuales en su franja, el respeto y tolerancia en la diversidad, pero son los principales artífices de oponerse al reconocimiento por la convivencia entre parejas hetero y homosexuales, a tal punto que la jerarquía de la Iglesia Católica y Evangélica han pedido –a todos los candidatos— proponer cosas de “principios” y no “acciones mediáticas” –según ellos—; ni en la misma Coalición tienen coherencia ni unidad en los “temas valóricos”, la fracción del opus dei rechaza todo cambio que modifique a la “tradicional familia chilena”. Pese a sus dichos liberales, la careta se cae cuando se contradice con dar una ley de punto final a los militares torturadores y genocidas de la dictadura, pero en público rechaza sus dichos, sino que prefiere “no eternizar los juicios a militares en retiro” (sic), o sea, dar un punto final. La hipocresía llega a renegar del pasado, dice que no es heredero de la dictadura militar, porque entre su Coalición hay incluso ex ministros de Allende, el ex PPD y hoy ChilePrimero, Fernando Flores; el renegado allendista pasó a engrosar la gran burguesía con los años de la alegría concertacionista. Pero sin duda el bastión de lucha de la derecha es la delincuencia, a la cual se quiere combatir con más represión, léase 10 mil policías más, cuando esta lacra del capitalismo no puede ser combatida más que con la formación de comités de vigilancia de trabajadores por poblaciones, unido a políticas contra el sistema capitalista de trabajo para todos, y el combate a la burguesía narcotraficante con la expropiación de sus bienes y centros de rehabilitación de calidad, no cárceles insalubres ni generadoras de nueva escuela de delincuencia. Paradojalmente, dentro sus candidatos parlamentarios, sus partidos están en pie de guerra, querellas entre sí por destrucción de propaganda y golpes entre brigadistas de su Coalición, los ejemplos abundan, Iquique, Valparaíso y Santiago. ¡Y son éstos los que nos hablan de planes “antidelincuencia”!, ¡“El motor del cambio popular”!... Frei y la Concertación Habíamos escuchado y visto los últimos gestos de la Democracia Cristiana hacia la dirección del Partido Comunista con tal de incluirlos en su pacto electoral, pero los debates televisados nos mostraron la hipocresía de estos “demonios cristianos”. Textualmente Frei reivindicaba a la Concertación como “los continuadores de los gobiernos de Frente Popular, de E. Frei Montalva y Salvador Allende”. Uno de los principales gestores del golpe militar de 1973 reivindicaba a Allende como una forma de lavarse la cara frente a la clase trabajadora y el pueblo pobre en general; no olvidamos que bajo la presidencia de Frei éste hizo todos las maniobras posibles para que el dictador volviera de Inglaterra y no fuera juzgado por los Tribunales de (in)Justicia. Asimismo, enfrentado a la pregunta que por qué aún no visitaba la región de la Araucanía por el conflicto mapuche, Frei nos responde que él “no” es partidario de aplicar la ley antiterrorista, siendo que hasta la propia Bachelet se había “comprometido” a no aplicar tal ley pinochetista pero que no ha dudado en criminalizar y encarcelar a más de 100 presos políticos mapuches por dicha ley, por ello no es fiable ni depositar confianza en esta voltereta de Frei. Todo el marco autoritario-bonapartista de la Constitución del 80, Frei nos señala demagógicamente que quiere una nueva Constitución, que bajo ninguna circunstancia sería a través de una Asamblea Constituyente y enfrentado al tema de la deuda histórica de los profesores, señala que se puede conversar pero que de ninguna forma pagar todas las deudas de la dictadura. Pero faltaba la guinda de la torta, la franja electoral y todos los candidatos de la Concertación nos hablan de, léase bien, ¡NACIONALIZAR EL AGUA! que están bajo empresas transnacionales...¡Y son estos mismos, Frei, quién privatizó la Empresa Metropolitana de Obras Sanitarias para dárselas a los españoles!...no se impresione, hasta la derecha en su franja nos dice lo mismo, pero no debemos dejar de conmovernos, ¡Ninguna confianza ni en Frei ni Piñera! ME-O, Independientes, MAS, Humanistas y Ecologistas Este “independiente” es quién más confunde a las masas, posa como el nuevo líder de recambio generacional en la “vieja política” –según él— al haber rompido con la Concertación. La base de su ruptura con su alma mater no fue contra el neoliberalismo sino contra la gerontocracia que dirige a la Concertación, por ello promueve el “cambio generacional” dentro de sus cuadros, y al ser rechazado para competir en primarias dentro del oficialismo por las presidenciales, finalmente decidió salir de su buque y reflotar como “independiente”. La falacia de independiente se ve reflejada en el séquito de oportunistas sin principios que lo siguió, desde sectores de la pequeño-burguesía, capas medias hasta burgueses “progresistas”. Varios ex concertacionistas se pasaron a la otra vereda, claro, si no consiguieron algún cupo electoral con el oficialismo, lo pueden hacer acá, y en eso también destacan los humanistas, donde algunos no se cansan de repetir que ellos no rompieron con el programa original de la Concertación, sino con el actual, el neoliberal, y que por eso ahora apoyan a ME-O. Pero la voltereta más grande fue de A. Navarro y el MAS, el seudo díscolo de izquierda chavista se acomodó con el neoliberal ME-O y bajó su candidatura presidencial. ME-O, un transformista político, sabe jugar hacia los dos lados, busca captar votos de izquierda y derecha, y su programa neoliberal humanizado con reforma tributaria, gobierno paritario, derechos reproductivos y sexuales propios de las mujeres, pero en contra del aborto libre, gratuito y seguro, no es más que un liberalismo burgués, tibias reformas dentro del capitalismo que no resuelven ningún problema de raíz. No podíamos dejar de terminar viendo la hipocresía en su grado máximo, el oportunismo al reivindicar a Miguel Enríquez en la franja electoral, usando al viejo MIR como un supuesto traspaso en su ADN. De Enríquez no tiene nada, de Ominami tiene todo, su padre adoptivo, el negociador/mediador de la Concertación con la derecha por 20 años. Aunque deberíamos decir que éste falso heredero del MIR, es en realidad el heredero de los miristas burgueses que cambiaron las trincheras por los palacios del Gobierno, todo los traidores que se unieron a la Concertación y actuaron de delatores contra sus ex camaradas. Así podemos verlos ahora como Ministros y prósperos empresarios, Andrés Pascal Allende y Max Marambio que nada dicen de estar con Rodrigo Danús (ex Patria y Libertad) y Arturo Lafontaine, economista ultra-derechista, bajo su comando “independiente”. La unidad de la burguesía está por sobre el pasado, de independiente ME-O no tiene nada, es la otra carta de la Concertación. Arrate y el Juntos Podemos Más La historia de este ex socialista, un allendista resignado, marcó como eje la captura total de la dirección del PC para entrar en la lista parlamentaria de la Concertación, terminando con la militancia de Arrate por más de 40 años en el PS y ahora se suma al Comité Central del PC como un militante más. Un paseo por el Gran Santiago refleja que la propaganda de Arrate es ínfima a la de Frei, prácticamente no se haya el rostro de Arrate ni de sus candidatos del JPM, ya que no se ha cansado de repetir en todos los foros y entrevistas que “hay que parar a la derecha”, para lo cuál su campaña es un “acuerdo mínimo” con Frei y ME-O de salvar a la Concertación en la segunda vuelta, el eterno salvataje al mal menor, de la cuál se agarran para justificar su posición en los sectores más atrasados del movimiento de masas. La franja electoral es clara, los cuatro candidatos del JPM hacen campaña acompañados de los dirigentes concertacionistas. La verdad es que el Juntos (NO) Podemos Más cumplió lo que era su expectativa, un frente electoral hegemonizado por el PC con un proyecto de conciliación y colaboración de clases. Toda reivindicación progresiva de Arrate queda en la nada absoluta, pues se encuentra subordinado al pacto de sumisión con la Concertación y que no es garantía de ninguna medida contra el capitalismo. Prueba de ello es que Arrate no reniega de haber sido partícipe de los gobiernos concertacionistas y todas las políticas del FMI y el BM que se implementaron. Contra la explotación y represión VOTA NULO Porque no tenemos ninguna alternativa de izquierda ni de las y los trabajadores y el pueblo pobre en general, nuestra única opción es votar nulo para demostrar nuestro descontento contra 20 años de co-gobierno entre la Concertación y la Coalición, en que la explotación laboral con precariedad y subcontratos, privatizaciones, alzas, y represión han sido el pilar de este capitalismo salvaje. Ninguna confianza en ningún candidato patronal ni sus aliados. Es necesario fortalecer los sindicatos, los centros de estudiantes, y todos los organismos de clase para enfrentar al próximo gobierno. La crisis económica no ha terminado, y como siempre somos los trabajadores los que pagamos es costo de ella. La unidad de acción y el frente único obrero deben ser nuestras armas contra el gobierno y la patronal. Nuestra opción es ORGANIZACIÓN Y LUCHA. |
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