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EL SIGNIFICADO DE LA VICTORIA DE OBAMA La victoria de Barack Hussein Obama frente a McCain ha significado un hecho histórico por las connotaciones de estas elecciones. Ha generado grandes expectativas y esperanzas, entre las masas estadounidenses y en el resto del mundo, de que pueda producirse un verdadero cambio. G. Bush ha llegado a ser el presidente peor valorado desde que se realizan sondeos, la derrota que está sufriendo en Irak y la crisis económica que ha estallado al final de su mandato han marcado estas elecciones. La candidatura de McCain, aunque este trató durante toda la campaña de distanciarse de Bush, aparecía para los votantes estadounidenses como la continuidad con el actual gobierno.
Obama, aunque no utilizó el problema del racismo en su campaña, obtuvo el 95% de los votos negros, además consiguió un amplísimo apoyo de la comunidad latinoamericana. Los latinos tradicionalmente votaban a los demócratas. Hillary Clinton trató de explotar el racismo contra los negros también para ganar las primarias con el apoyo latino. Su derrota en las primarias hizo que estuvieran a punto de pasarse a los republicanos. Las declaraciones de McCain, sin embargo, apoyando el programa de su partido que considera a los inmigrantes prácticamente como delincuentes, ayudó a Obama, que es además el hijo de un inmigrante keniano. Recordemos que millones de inmigrantes latinoamericanos se movilizaron en los últimos 1° de Mayo exigiendo su legalización. También votaron por Obama mayoritariamente los jóvenes y los trabajadores con menos ingresos. La crisis hipotecaria ha expulsado a más de un millón de familias de sus casas y 4 millones más están a punto de perderlas. Los despidos están aumentando cada día, creciendo el desempleo en un millón doscientos mil personas más que hace un año, más de la mitad de esta cifra se ha producido en los últimos tres meses. Empresas tan significativas como la General Motors, Ford o Chrysler están amenazadas de quiebra y ya están mandando a miles de trabajadores a la calle. La convicción en que la política económica de Bush ni su continuador McCain, iban a solucionar los problemas que había creado, dio lugar al vuelco electoral. Un cambio en la conciencia de las masas La votación a Obama refleja por lo tanto de forma distorsionada un avance en las conciencias norteamericanas, por un lado, por la oposición de las masas a la ocupación de Irak y la política guerrera de Bush, por las movilizaciones de inmigrantes sin papeles, por el inicio de la lucha de algunos sectores de los trabajadores (los de la Boeing obtuvieron una importante victoria en el mes de octubre) que empiezan a enfrentarse a los recortes y a los despidos. Por otro lado porque reflejan la derrota que está sufriendo EEUU en Irak y la resistencia cada día más fuerte en Afganistán. Independientemente de lo que signifique para la burguesía lo cierto es que la victoria de Obama refleja un giro a la izquierda sin precedentes en EEUU. Las celebraciones masivas, los lloros de alegría de las masas negras, muestran que habían votado por algo más que un candidato demócrata. Para las masas norteamericanas es todo un triunfo colocar a Obama en la Casa Blanca. En este sentido su llegada a la presidencia es parangonable a la de los gobiernos de Frente Popular como los que llegaron en Bolivia con Evo Morales o el de Lula da Silva en Brasil, cuando por primera vez un obrero metalúrgico accedía a la presidencia de su país.
Unas elecciones con repercusión mundial Hay que reseñar que estas elecciones de EEUU han sido seguidas como ninguna otra en la historia. La posibilidad, luego confirmada de que ganara Obama, con un lenguaje distinto al que se ha visto en los últimos 8 años, ha producido una ola de apoyo mundial al candidato demócrata. Es curioso que de las encuestas que se realizaron en todo el mundo, solo en Israel McCain apareció como el favorito. Recordemos que cuando Obama aún era candidato y visitó Berlín, una multitud de 200.000 personas fue a recibirlo y a escucharlo. Hemos pasado de un presidente que era recibido con manifestaciones en contra de su presencia a uno que despierta entusiasmo en todo el planeta. Probablemente en sus primeros viajes al exterior encontrará igualmente un recibimiento parecido al que despertaba el General Eisenhower al finalizar la Segunda Guerra Mundial como el libertador que junto a la URSS derrotó a Hitler. La elección de Obama ha reflejado la situación mundial, que definimos como revolucionaria, la derrota que está sufriendo el imperialismo en Irak y el ascenso de las masas en medio Oriente y Latinoamérica han empujado a las masas norteamericanas a votar por Obama. Es significativo que la nueva “primera dama” Michelle declaró que ahora se sentía orgullosa de ser americana (como los estadounidenses se denominan así mismos). Y a pesar de que el bando republicano se escandalizó de semejante crítica no consiguió que cambiara el sentido del voto, lo cual quiere decir que en la conciencia de muchos millones de estadounidenses está arraigado el no sentirse orgulloso del país en el que viven. Los gobiernos de Irán y Moscú han planteado que esperan una nueva era de relaciones con EEUU. Los países árabes en general han visto muy bien la victoria de Obama, hijo de un musulmán y que se apellida Hussein. El negociador palestino de los acuerdos de paz con Israel Saeb Erekat, opinó que: "Bajo el liderazgo de Obama se hará realidad la visión de dos Estados para dos pueblos". Los gobiernos de estos países esperan que EEUU deje de ser considerado el enemigo del mundo árabe y viceversa. ¿Quién apoyó a Obama? Además de convencer a millones de trabajadores, fue la mejor opción para sectores muy importantes de la burguesía estadounidense. Fue el candidato, no de un partido obrero, sino del partido Demócrata, uno de los dos partidos burgueses que se reparten el poder en EEUU. A excepción de la burguesía gusana de Miami, fiel a los republicanos y su estrategia de bloqueo a Cuba, y ligeramente de sectores del petróleo y el gas, que apoyaron abiertamente a McCain, otros sectores burgueses apoyaron, o bien equitativamente a ambos candidatos o directamente se pusieron más a favor de Obama1. Si lo han apoyado es porque el imperialismo comprendía que necesitaba urgentemente cambiar la visión de las masas hacia EEUU. La crisis económica mundial que empieza a afectar al conjunto del planeta tenía hasta la elección de Obama un claro enemigo, un culpable de la guerras y ahora también el origen y causa de la crisis mundial que está dejando a millones de trabajadores sin empleo y a aumentando la miseria en todo el planeta. La burguesía ha utilizado en los últimos años, fruto de la crisis que vive por la situación revolucionaria mundial, a gobiernos que le sirvan para frenar el ascenso de las masas. Ha tenido que apelar a los sectores más representativos de los oprimidos y explotados. Así han llegado gobiernos de frente popular (de colaboración de clases, donde organizaciones obreras participan en los gobiernos burgueses), hasta con obreros a la cabeza como en Brasil, mujeres, como Bachelet o Cristina Fernández (en Chile y Argentina), indígenas como Evo Morales, socialdemócratas que tienen que cumplir alguna expectativa de las masas, como Zapatero con la retirada de las tropas de Irak, o gobiernos con retórica populista como los de Chávez. Gobiernos que más allá de que alguno de ellos haya tenido que tomar alguna medida progresiva, han servido para frenar, desviar o controlar el ascenso de las masas, permitiendo a los capitalistas continuar con la explotación de los trabajadores. Lo nuevo es que esto ha tenido que llegar a los mismos EEUU. Así la elección de Obama le da un respiro al capitalismo mundial, y principalmente a su potencia hegemónica los EEUU. ¿Puede EEUU dejar de ser imperialista con Obama? La prensa mundial ha recuperado con Obama el poder hablar bien de EEUU sin sonrojarse. Vuelven los discursos sobre lo buena que es la democracia de EEUU y la capacidad que tiene la sociedad norteamericana de cambiar el rumbo de su gobierno, y sobre todo como decía un titular del diario español El País “La victoria de Obama destruye la barreras raciales y revalida a EEUU como modelo universal”. McCain lo acusaba de socialista durante la campaña electoral. Otros consideran la posibilidad de que Obama pueda acabar con el imperialismo, construir una nueva ONU (ahora si democrática), un mundo multilateral y en fin, que es una maravilla que un país que tenía segregación hace cuarenta años ahora tenga un presidente negro. Nos quieren vender la idea de que la Democracia (burguesa) puede superar al Imperialismo y que un gobierno, más bien, un presidente puede hacer esto aunque sea con dificultades. Nos tendríamos que preguntar si Barack Obama va a plantearle a Irán, que ha cambio de que no continúe con su programa de energía nuclear, va a proponer el desmantelamiento de todos los arsenales nucleares que hay en el mundo empezando por el de EEUU que es el mayor de todos. Si va a exigirle a Israel que destruya sus 200 cabezas nucleares. Preguntémonos si las multinacionales estadounidenses, a partir de ahora, van a dejar de saquear a los países semicoloniales, si las bases militares que EEUU tiene por todo el planeta van a cerrarse… El imperialismo no cambia su naturaleza aunque cambie el color de la piel de su presidente. Nosotros opinamos que el modelo que nos ponen como ejemplo es el de la democracia imperialista, que va aseguir oprimiendo a los trabajadores de su propio país y a los del resto del mundo. El presidente electo puede llegar a dar alguna concesión, como tuvo que hacer Roosvelt en los años treinta, para rescatar la economía de la crisis del 29, con los planes de obras públicas, y frenar el ascenso obrero que dio lugar a las grandes organizaciones sindicales en EEUU. Pero lo cierto es que irremediablemente la crisis económica, como todo gobierno capitalista, la va a intentar hacer recaer en las espaldas de los trabajadores. Los gobiernos de los países capitalistas lo son para administrar los negocios de la burguesía. Para que Barack Obama pudiera (que no es su intención) cambiar el papel de los EEUU en el mundo y acabar con la explotación de los trabajadores o con la discriminación racial y la opresión de la mujer, tendría que destruir el Estado burgués, o sea, acabar con el capitalismo. Las guerras, invasiones y agresiones del imperialismo van a continuar mientras exista el imperialismo. Decía Clausewitz, que la guerra era la continuación de la política por otros medios. Y el imperialismo no puede mantenerse sin imponerse militarmente. EEUU ha sido hasta ahora el gendarme mundial del capitalismo, el que quiera Obama contar con el apoyo de los otros países imperialistas del mundo no cambia que el apoyo que quiere es para que el sistema siga existiendo. Obama no va a destruir el sistema sino que lo va a encabezar para que pueda perdurar. En este sentido su gobierno tiene un carácter preventivo frente a la posibilidad, por la crisis económica, de un fuerte ascenso de las luchas. Para acabar con el sistema, no bastan los Obamas en el gobierno, es necesario que sean los trabajadores los que directamente tomen el poder con la revolución socialista y destruyan el estado capitalista. Esto, que también dijo Marx, al que ahora citan los economistas y periodistas de todo el mundo por la crisis económica, no ha sido nunca desmentido por la historia. El programa de Obama El carácter del Estado que defiende Barack Obama se refleja en el programa con el que se presentó a las elecciones y en las medidas que tras su triunfo dice que va a tomar cuando empiece a gobernar. Los asesores de los que se está rodeando y los nombres que suenan para su próximo gobierno son personajes conocidos, muchos de los cuales fueron parte de los gobiernos de Bush, Clinton o incluso Ronald Reagan. Sobre los temas de economía, los principales asesores de Obama son Paul Volcker y Robert Rubin. Volcker fue presidente de la Fed (Federal Reserve), el banco central de EEUU, entre 1979 y 1987, en los tiempos de Ronald Reagan. Fue uno de los padres del neoliberalismo y jugó un papel fundamental en la implementación de la “globalización capitalista”. En esa época, su lema era: “Las familias norteamericanas tienen que disminuir su nivel de vida”. Evidentemente, las familias a las que se refería no eran las adineradas… Otros consejeros de Obama son Lawrence Summers, ex-Banco Mundial y también secretario del Tesoro de Clinton; Jamie Dimon, actual presidente del Banco de Inversiones JP Morgan, y Timothy Geithner, ex-gerente del FMI. (tomado del artículo”los hombres del presidente publicado por OPINIÃO SOCIALISTA, órgano del PSTU, brasileño.) También entre sus asesores económicos se encuentra el hombre más rico del mundo, Warren Buffet. Collin Powel, que dirigió la primera guerra de Irak y miembro del partido republicano suena como miembro del nuevo gobierno así como la mismísima Hillary Clinton, que acaba de aceptar ser secretaria de Estado con Obama.. En un gobierno que parece de unidad nacional, como el de Angela Merckel con el SPD en Alemania, Barack Obama cuenta con el apoyo de su contrincante McCain en esta etapa. Con ellos Obama quiere “un nuevo amanecer de liderazgo estadounidense”. Medidas económicas En su discurso como vencedor de las elecciones avisó a los norteamericanos que tendrían que sacrificarse y que la cuesta será pronunciada. Frenar los despidos o garantizar nuevos puestos de trabajo por medio de obras públicas será más difícil de concretar por la falta de dinero con la que se va a encontrar su administración, que empieza ya hipotecada, con su acuerdo, para salvar los beneficios de burguesía estadounidense. El aumento de los impuestos a las familias más ricas, (que Bush había bajado), que no llega ni siquiera al que impuso el presidente republicano Eisenhower en los años 50, y la rebaja de impuestos a las salarios más bajos, son sus promesas más progresistas. El dinero que Bush está asignando al final de su mandato para frenar la debacle financiera, Obama tendrá que sacarlo de los trabajadores, tanto de su propio país como del resto del mundo, como hasta ahora ha hecho la aspiradora de capitales que es la economía de ese país. El presidente electo empezó a mostrar sus verdaderas intenciones ya antes de las elecciones. El plan de rescate de 700 mil millones de dólares a los bancos presentado por Bush fue aprobado por los dos candidatos. Esta enorme partida de dinero se va a emplear para paliar la caída del sistema financiero. Las protestas contra esta medida llegaron hasta a las puertas de Wall Street, donde el retrato de Karl Marx presidía las denuncias contra los brokers de la bolsa. El cambio de última hora en el plan de rescate planteado por el gobierno Bush, que va a destinar los fondos en ayudas a los créditos no bancarios y a refinanciar las hipotecas que están a punto de embargarse, puede que haya contado con el apoyo o incluso que haya partido del propio equipo de Obama. Estas medidas lo que pretenden es que los trabajadores norteamericanos sigan pagando sus hipotecas y préstamos. Prefieren cobrar algo menos cada mes que no cobrar nada y encontrarse con millones de viviendas que nadie puede comprar. El dinero que pueden destinar a esto no es para garantizar sus viviendas a los 10 millones que pueden perderlas en los próximos dos años. Además estas medidas no le van a devolver las casas a los que ya las han perdido ni garantiza que puedan conservarlas los que están perdiendo sus empleos. Ya después de su victoria, Barack Obama, ha pedido a Bush que ayude urgentemente al sector del automóvil, amenazado de cierre. Las medidas que ha negociado le van a servir a la industria para adecuar sus plantas a la fabricación de modelos más eficiente y adaptadas a la reducción de ventas por la crisis económica. O sea, que las nuevas plantas necesitarán menos mano de obra, con lo cual lo que Obama quieren garantizar son los beneficios de las empresas pero no los puestos de trabajo que se van a perder, con estas medidas, por decenas de millares. La pugna sobre el apoyo al sector del automóvil a cambio del voto favorable de los demócratas al TLC con Colombia muestran las divergencias entre los sectores imperialistas del actual gobierno y del próximo. Obama ha criticado que la administración Bush se haya comprometido en la reunión del G20 que no se implementen medidas proteccionistas. Barack Obama considera necesario el proteccionismo para salvar a los beneficios de la industria del automóvil en EEUU. En la agricultura, saltándose los acuerdos de comercio internacional, que los mismos EEUU impulsan en su beneficio, han mantenido ayudas millonarias que con Obama pueden extenderse a otros sectores. Además hay que recordar que Obama apoya los planes de salud privados, de los que recibió 414.863 dólares para su campaña electoral. Política internacional Obama, antes de ser Senador se había opuesto a la segunda guerra de Irak y estaba por la retirada de las tropas de allí. Sin embargo, su discurso se fue moderando durante su candidatura y campaña, para acabar planteando que la retirada de las tropas se realizaría escalonadamente en 16 meses y que se mantendría una fuerza de apoyo de ¡60.000 soldados!, para luchar contra el “terrorismo”. La retirada, por lo tanto parcial, de tropas las destinaría a “ganar” la guerra en Afganistán, entrando incluso a Pakistán. Pretende doblar el número de soldados en Afganistán, dice que para capturar o matar a Bin Laden. Lo cierto es que vamos a vivir, con su plan, a un recrudecimiento de la agresión imperialista en Afganistán. Obama también ha avisado que podría atacar a Irán, al que considera un peligro mundial, si continúa con el enriquecimiento del uranio, con lo que no se diferencia de su predecesor. Es significativo también que haya elegido como jefe de Gabinete (entre otras cosas es el que decide la agenda del presidente) sea Rahm Emanuel, un sionista declarado, hijo de un militante de la organización terrorista Irgún, que realizó atentados sangrientos en 1946 contra la población palestina, para establecer el Estado de Israel. Este personaje, conocido en el congreso como Rahmbo por sus maneras de dirigir a la bancada demócrata, es la constatación de que aunque haya negociaciones con Hamas en la franja de Gaza el gobierno entrante seguirá siendo un garante del Estado de Israel. El cierre de la base militar de Guantánamo, en la que siguen encerrados sin juicio centenares de presos de la guerra de Irak, ha sido una exigencia mundial a la que Barack Obama se había sumado. Se ha ratificado en su cierre para trasladar a los 600 presos a territorio de EEUU y juzgarlos allí, cuando empiece a gobernar. Ese gesto, que no le va a dar grandes problemas, va a ser utilizado por Obama para prestigiarse como Zapatero hizo retirando las tropas españolas de Irak al principio de su primer mandato. Queremos reseñar el apoyo que va a recibir de Zapatero. Este se concreta en ayudarle en América Latina y con el mundo árabe. En Latinoamérica, España ha sido a la plataforma para su recolonización. Los capitales europeos y norteamericanos pudieron entrar con mayor facilidad a través de las empresas españolas. Las cumbres Iberoamericanas, con el rey Juan Carlos a la cabeza, han sido las que en los últimos 25 años se han ocupado de que los Estados privatizaran todas las empresas rentables así como sus recursos naturales. En Oriente Medio, Zapatero será el aliado con el que intentará volver a la ofensiva. Las tropas españolas están presentes con importantes contingentes tanto en el Líbano como en Afganistán. El discurso de Zapatero es que las intervenciones militares tienen que hacerse con el respaldo de los organismos internacionales como la ONU o de la comunidad internacional. La ONU es la pantalla que ha utilizado el imperialismo para justificar agresiones y ocupaciones como es el caso de Bosnia, de Afganistán o el Líbano. La llamada comunidad internacional es la de los países imperialistas y sus aliados de los países dependientes. La “izquierda” y Obama Que la burguesía intente festejar sus modelos y defender sus intereses es normal, el problema es que siempre encuentra ayuda para ello en personajes que aparecen a los ojos de millones de trabajadores como de izquierdas. Zapatero se declara amigo y aliado fiel. Lula, Bachelet y Tabaré Vázquez lo festejan y le piden estrechar aún más los lazos con EEUU. Amorim, el canciller brasileño afirmó "No vamos a negar que el gobierno brasileño tuvo una buena relación con el de (George) Bush, de pragmatismo y respeto. Pero ahora la relación puede ser de afinidad y esperamos, de cooperación con el nuevo gobierno norteamericano". Las estrellas de Holliwood, cantantes como Bruce Springsteen o el documentalista antiBush Michel Moore, son entusiastas seguidores de Obama. Gran parte de los intelectuales de izquierda como Tarik Ali o Galeano exponen sus dudas y sus esperanzas, le plantean que debería hacer y en quien fijarse para gobernar mejor y exigen que hay que esperar para criticar a Obama, hay que darle un respiro porque tiene que afrontar muchos problemas y como poco hay que esperar a Enero para ver que hace, construyendo así un tiempo de tregua muy superior al que pudieron tener Jimmy Carter o Kennedy (dos presidentes del partido demócrata que tuvieron un alto apoyo popular) en su época. Chávez y Castro También es normal que los trabajadores norteamericanos y de todo el mundo vean con expectativas e ilusión a Obama, porque es negro, hijo de un inmigrante y que además no es ningún millonario ni gran propietario. Lo cierto es que durante algún tiempo, probablemente hasta que continúen las agresiones militares bajo su propio mandato, la conciencia antiimperialista estará diluida por las expectativas en Obama. Pero queremos resaltar el aluvión de apoyos y parabienes que ha recibido de los gobiernos y dirigentes que se llaman “revolucionarios”. Chávez dijo que “La elección histórica de un afrodescendiente a la cabeza de la nación más poderosa del mundo, es el síntoma de que el cambio de época que se ha gestado desde el sur de la América podría estar tocando a las puertas de los Estados Unidos. Desde la patria de Simón Bolívar, estamos convencidos que ha llegado la hora de establecer nuevas relaciones entre nuestros países y con nuestra región, sobre la base de los principios del respeto a la soberanía, la igualdad y la cooperación verdadera”, antes de los comicios le pidió a Obama que si ganaba debía de acabar con el imperialismo; Evo Morales, que comparado la elección de Obama con la suya propia al ser uno negro y el otro indígena y que "Tenemos mucha esperanza de que van a mejorar las relaciones diplomáticas, de comercio y de inversión con nuestro país. Tenemos mucha esperanza y somos optimistas", y Fidel Castro, que publicó en Granma que “Al pueblo de Estados Unidos le preocupa más la economía que la guerra de Iraq. McCain es viejo, belicoso, inculto, poco inteligente y sin salud." Finalmente le añadí (a Lula): "Si mis cálculos estuvieran equivocados, el racismo de todas formas se impusiera y el candidato republicano obtuviese la Presidencia, el peligro de guerra se incrementaría y las oportunidades de los pueblos para salir adelante se reducirían.”. Estos gobernantes saben perfectamente a quien representa Barack Obama y esto no les ha impedido apoyarlo. Para ellos esta nueva cara del Imperialismo les viene muy bien para continuar, mejor dicho, para profundizar en la capitulación al imperialismo que llevan haciendo hace años, o sea, que el imperialismo pueda saquear las economías de sus países. Aceptan que el imperialismo siga dominando el mundo y no rompen con él. Esperan de Obama que les acepte a ellos como sus intermediarios. Chávez y los Castro insisten, por eso, en que haya respeto mutuo. Todos los que desde la “izquierda” apoyan a Obama parece que han olvidado que apoyarle es apoyar al presidente de EEUU, o sea, al jefe del país imperialista más importante del mundo, al “gendarme mundial” del capitalismo. Ha esto ha ayudado la retórica de Hugo Chávez desde hace años. Cuando el presidente Venezolano hablaba de imperialismo solo se refería a EEUU y en los últimos años en particular solo a George Bush. Para el presidente venezolano Bush era el diablo. El imperialismo Europeo no existía, el presidente español Zapatero fue considerado por Chávez como revolucionario. La burocracia cubana hace tiempo que les perdona todo a los líderes del partido Demócrata de EEUU. Fidel Castro ahora presenta a Kennedy (el presidente que autorizó la invasión de Bahía de Cochinos, como un hombre que fue empujado por su belicoso vicepresidente a esa aventura militar. Es cierto que también Fidel duda de que Obama pueda cambiar profundamente a EEUU pero no por ello deja de elogiarlo. Al desaparecer Bush del escenario político desaparece el “antiimperialismo” (mejor dicho antiamericanismo) del castrochavismo. El más grande avance que ha habido en la conciencia latinoamericana en las últimas décadas es el antiimperialismo, así sea principalmente contra EEUU, puede retroceder por culpa de los comentarios laudatorios de estos personajes. Este es el papel siniestro que realizan. Movimiento obrero frente a Obama y la construcción del partido revolucionario El gobierno de Obama viene arropado por grandes esperanzas de la población estadounidense. Pero estas esperanzas, en un gobierno no guerrerista y que solucione los problemas económicos, pueden dar lugar a una decepción sin precedentes. Lula y Zapatero contaron con una coyuntura económica favorable durante estos años y con el apoyo incondicional de la burocracia sindical de la CUT y del PT por el lado de Lula, o de la “izquierda” reformista de Izquierda Unida y las direcciones sindicales de CCOO y UGT en España, para gobernar sin sobresaltos hasta ahora. Obama aunque tiene también el apoyo de las organizaciones sindicales se encuentra con la mayor crisis económica desde el 29. La retirada de las tropas sin la victoria militar en Irak puede provocar una mayor desestabilización en Oriente Medio y la apertura de nuevos frentes en Pakistán o Irán. Las masas negras esperan que acabe el racismo y la discriminación laboral, social y educativa que sufren con el primer presidente negro de EEUU. Sin embargo, ya hoy en día la situación de esta población ha empeorado y seguirá empeorando con la crisis económica. Los inmigrantes tienen también estas expectativas, pero al igual que los negros, son los primeros en perder sus puestos de trabajo. Los trabajadores, jóvenes y oprimidos norteamericanos han dado un mazazo en la mesa con la elección de Obama, por primera vez sienten que han elegido a su candidato y han demostrado que pueden ir más allá de lo que se esperaba de ellos. Es necesario que en EEUU se empieza a dar una respuesta de clase a la crisis y a las medidas que irá implementando el nuevo gobierno, levantando un programa contra el desempleo, el problema de la vivienda y por el acceso a la sanidad y educación públicas y de calidad. La urgencia de esta tarea, se da también, porque de no avanzar en este terreno, la ultraderecha se puede reorganizar y tomar lo peor de la era Bush como su camino. El movimiento obrero de EEUU, que ha sido protagonista de grandes luchas en el pasado y que nunca ha sufrido una derrota histórica, puede empezar a despertarse. La crisis económica amenaza a millones de trabajadores con el desempleo en EEUU. Los trabajadores tendrán enfrente a toda la maquinaria burocrática que se ha construido en los sindicatos para encorsetar sus luchas. La burocracia sindical es un firme apoyo del partido demócrata y gastó millones de dólares en la campaña electoral. Ahora que la clase obrera va ha hacer su experiencia con lo máximo que le puede ofrecer la burguesía norteamericana, se abre la posibilidad de empezar a enfrentar a la burocracia sindical y en esa lucha a construir una organización socialista en la cuna del imperialismo. La IVª Internacional tuvo en sus orígenes su partido más fuerte en EEUU. El viejo partido de James P. Canon, el SWP, fue parte en los años 30 de la reorganización del movimiento obrero norteamericano. Recuperar lo mejor de la tradición obrera revolucionaria es una tarea necesaria para construir un partido de la IVª Internacional y empezar a superar la crisis de dirección revolucionaria, necesaria para acabar con el sistema de explotación y construir el socialismo.
1Véase el artículo el artículo “Los partidos burgueses frente a la crisis” de Andrés Bárcenas, publicado en el periódico Voz de los Trabajadores, órgano del grupo de militantes de la LIT-CI en EE.UU : http://www.litci.org/MateriaES.aspx?MAT_ID=1419 ). |